
Él
leía un poema tuyo, ¿odias?
Ella
si, no, no sé, nunca he podido saberlo
Él
¿por qué?
Ella
porque no sé si el odio es otra manera de amar, porque el odio llena de rencor el corazón, y eso no lo siento, sólo tristeza, no me gusta herir y hiero, no me gusta ofender y ofendo, no me gusta gritar y grito…no sé si odio o es que el dolor es tan grande que reacciono como el perro fiel cuando está herido y el dolor es tan insoportable, que le tira al amo si le toca la herida, aunque por el amo da la vida
Él
está lloviznando, llega aroma de jazmines, de albahaca, de azahar, ¿viene de tu patio?
Ella
si, y la niebla llega desde la montaña, ¿no sientes que la puedes tocar (a la montaña, digo) con sólo estirar las manos?
Él
ven, te abrazo, no llores, detrás de las montañas, hacia el norte, hacia allá, está el mar, que también es un cielo mirado desde arriba
Ella
¿me ayudarás a subir a la barca, cuando lleguemos al mar?
Él
si, a tu tiempo…será
Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: ……………………………………
Febrero 10 de 2009