domingo, septiembre 23, 2007

Al tenerte



Al tenerte


fuiste borrasca ayer

herrusca que hirió mi vida

hoy

llegas

tiemblo

y mi andar se pierde

en las huellas que dejaste

en la umbría de mi ser



Migdalia B. Mansilla R.

Fecha: si llegaras, si fuera verdad la ilusión sentida.

Agosto 06 de 2007

domingo, julio 22, 2007

Y podrá


Y podrá


y podrá ser ciego
perder el tacto
vivir en la incertidumbre
-lo que no podrá-
es ignorar mi amor



Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: aunque lo intente...
Marzo 17 de 2007

sábado, julio 21, 2007

no sé de nubes


no sé de nubes


árida la carne
clama por tu agua
silencio entre la bulla
los pies descalzos

clamo al cielo
no sé de nubes
de lluvias
ni de esteros

sólo sé
que rasguña mi vida
el pesar de tu ausencia


migdalia b. mansilla r.
fecha: pero si es que esta fecha, no caduca.
marzo 22 de 2007

miércoles, abril 04, 2007

Los que se fueron


Los que se fueron

los que partieron antes
permanecen trémulos
en las ramas de los árboles

cuando el viento llega
caen de nuevo a la tierra
...............................sembrándose

como antes
preparan ausencias
los motivos del próximo viaje
cada adiós en cada uno
y de nuevo
sin mediar en el dolor
abren la puerta de la despedida
en espera del próximo árbol
..............................entristecido




Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: en la noria infinita que vivimos.
Abril 03 de 2007

viernes, marzo 30, 2007

La grieta



La grieta



la muerte siente por nosotros
las manos escarban en la tierra árida
lloran las piedras
me muestras un hilo de sangre
cayendo de tus labios

la grieta en ti perdura
el abismo en mí

y en este divagar sin rumbo
seguimos existiendo heridos
por este sentir que nos hunde
bajo palos en cruz
en la pena que no somos


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: en este estío inmisericorde.
Marzo 18 de 2007

martes, febrero 20, 2007

Umbral



Umbral


de repente
halada por hilos invisibles
se queda una en el umbral de los tiempos
-paralizada-
como si las horas no existieran
como si el abismo fuera el canto del planeta
y las alas ansiadas nacieran en tu espalda
entonces
sin saber cómo
volteas
tratas de dar un paso atrás
y te das cuenta que ya no hay tierra
_que te quedaste sembrada en el límite
del espacio donde ya no hay pies
ni brazos
ni cuerpo
sólo el misterio sin fin
de ese algo llamado muerte


de pronto se hace la luz
comprendes
en definitiva comprendes
la soledad
los recuerdos
la vida
el amor
pero sigues en el umbral
y ya no hay tiempo



Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: cuando comienza el ocaso a las siete de la tarde.
Febrero 03 de 2007

miércoles, noviembre 29, 2006

hay días



hay días
como el de hoy
hundidos de horas
-extraños-
vacíos de memoria
llenos de penumbras
y de lutos desolados

hay tiempos
como el de ahora
en que siento muero
-lentamente-
cuando la risa huye
más allá del llanto


migdalia b. mansilla r.
fecha: en le vertigo a punto de desmayo.
Noviembre 28 de 2006

miércoles, septiembre 06, 2006

Rasgada





Rasgada



rasgada el alma

la cintura desprendida
las piernas flotando

el silencio me aturde

la soledad se hizo noche
y en mis cántaros de luna llena

sólo quedan rastros de algún hilo plateado


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: nada coherente se puede decir cuando el alma esta rasgada.

Septiembre 05 de 2006

jueves, julio 06, 2006

Si pudiera saber


Si pudiera saber

Si pudiera saber si esta necesidad, si esta cosa o algo que me invade tiene nombre. Si pudiera retenerla un rato largo, -menguada en las horas-, para preguntarle cara a cara por qué ronda. Si no escapara de mí cuando encuentra la borrasca que no amaina en el ocaso ocre que siempre llega cada siete de la tarde. Si mientras un café espera en la mesa ser bebido, despertara de sus sueños idos, o me envolviera en la gasa de las sombras que se pierden en el azul de las montañas, cavilando nostalgias de historias siempre repetidas.
Si pudiera llamarla, si pudiera saber si tiene un nombre, dejaría de correr, de sitiarla, cambiaría todas las respuestas, por la muerte segura de su mano y sabría lo qué es.


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: en el desasosiego que se instala al sentir ese no se qué, que siempre vuelve.
Julio 05 de 2006

viernes, junio 30, 2006

Entre las sábanas




Entre las sábanas
(un pequeño relato de ausencia)



¿Qué fecha es hoy?

El día se extingue, llegan las doce.
La media noche encendida de recuerdos da paso al día siguiente,
a la aurora de un día más sin ti.

Pero, ¿qué fecha es hoy?
-Veintiséis de junio- grita mi hermana desde el fondo de la casa,

y yo,
que soñaba con este aniversario, busco afanosa entre los pliegues de mi cama,
la huella de tu paso, de tu amanecer en mí.
Y ahora, cansada de vagar por los recovecos de mi alma, me vuelvo a preguntar,
¿qué día es este que acaba a las doce y que ya no volverá?

Los ojos empañados, la lágrima que cae y un dolor que persiste en morar en mi ser, haciendo de estas horas, el calendario eterno que se muere en mi otoño.




Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: hoy, cuando ya acaba el día en que cuatro años atrás, te dije…¡sí!
Junio 26 de 2006


viernes, junio 09, 2006

Infinito


Infinito


círculo vicioso
-anaconda de la nada-

habitas el espacio vacío

de las horas
eternas
danzantes
en un reloj suspendido
en la memoria del hombre

engulles mi vida

sin pedirme permiso
y sucumbo en el tiempo


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: hoy al mirar ese devorador que todo lo engulle.
Junio 06 de 2006

lunes, mayo 29, 2006

Fugaz



Fugaz


fuiste un haz de luz

una sombra que pasa
un sendero sin destino
una angustia apurruñada en el alma

fuiste un golpe de brisa leve

un pétalo caido de alguna rosa mustia
un recuerdo sin nombre
un presente en pasado

fuiste

¿acaso fuiste?
eres

(si se puede ser algo)
en el hoy siquiera
¿una sonrisa?

¡nada!
fuiste nada

eres
nada eres
y yo

-en medio de tanta nada

-soy la que pudo ser el todo de tu vida


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al sentir la brisa fugaz de tu recuerdo.
Mayo 08 de 2006

sábado, mayo 13, 2006

Sin memoria





Sin memoria




llegó el día
el que nunca se espera

llegó la estación
donde no tengo ya que recordarte

aunque a veces sigo viva de ti
no es necesario que prepares tu vuelta
no te has ido
siento en mi carne el cansancio de tu ser

se me anochece el cuerpo
muero contigo
y siento
este dolor que me quema los labios
al preguntarme una y otra vez
-hombre
¿es preciso el vivir
para morir después en la mengua del tiempo?


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al enterrar los recuerdos
Mayo 12 de 2006

viernes, abril 21, 2006

En primera Conjugación



En primera conjugación

llamar un día a la misma puerta
descubriendo
qué se esconde detrás de los cerrojos

encontrar el rumor del ansia
que crece
en la hora de todas las alegrías

mirar en la piel el espejo
de las sombras que llegan
-en un desfalleciente desvarío

y en medio de toda conjugación

tropezar con tus ojos
-saberte lejano

perdido quizás entre las brumas
de las lágrimas nocturnas
de quién sabe quién las vierte

morir un poco después
-vivir de nuevo-
al saborear el noctámbulo soñar
de las auroras


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: en medio de la rumorosa voz del manantial que pasa por mi lado.
Abril 20 de 2006

lunes, abril 17, 2006

Una historia sin tiempo




Quedaron atrás los imposibles. En la semiobscuridad melancólica del día, el Tiempo Perdido se miró en el espejo azul del horizonte. Auscultó con la minuciosa atención de quien despierta de un largo sueño, el ropaje que lo revestía. Miró asombrado los harapos, los jirones que dejaron las horas pasadas, las horas que quedaron detenidas e inconclusas en medio de todas las ternezas, en medio de un amor que pudo ser…pasión, temblor de vientre o carne encendida en el sudor de los poros.



Pasaba el Tiempo Perdido su mano temblorosa por las desgarraduras que dejaron los instantes que pujaron por nacer, en alguna ilusión que se hizo verso, en una promesa incumplida y hasta quizás, en la fantasía primigenia de un niño que pudo llamarse hijo.



Su faz se reflejaba cada vez más triste en el espejo azul del horizonte. Apesadumbrado, bajó su rostro y en medio de la noche que llegaba con la tozuda necedad de sus negros pesares, una luz olvidada de repente fue fulgor en su pecho. En su costado izquierdo comenzaba a palpitar un corazón que destellaba una luz nueva, renacida de los ayes perdidos, de los silencios ahogados, de la voz muda en los oídos sordos de quien nunca escuchó el poema de la vida prometida. Sonrió el Tiempo que ya no se llamó Perdido. Quedaron atrás los imposibles. La Esperanza volvió a iluminar su paso por la vida.








Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al encontrar en medio de tanto desatino, quizás el candil que ilumine, el final de los tiempos.
Abril 16 de 2006