domingo, marzo 02, 2008

¡Bendición!

(Foto: 31/12/07)
¡Bendición!


Sí, papá, te pido la bendición, como acostumbramos aquí en Venezuela, a pedir a los padres, a los tíos, padrinos, a quien queramos mucho y tengamos como alguien especial, la bendición. Sólo que en este caso, ahora me bendecirás seguro desde otra dimensión, desde un lugar ignoto, y en mi fe, desde donde van las almas después que parten del cuerpo.

Te fuiste mi viejo. Decías siempre que te morirías el día que “a ti te diera la gana de morir” y así fue, porque de otra manera seguro, seguirías con nosotros aquí. Te fuiste y dejaste tantos vacíos, la casa se siente más grande, tu voz que llenaba y tronaba como un eco, ya no se escucha, tu mueble preferido, te espera para que leas la prensa en voz alta, como siempre, y todas las mujeres que aquí viven, diciéndote, “papá, que Migdalia no ha leído aún los periódicos” . “Ajá”, -respondías- y a los quince segundos de nuevo la lectura y el correspondiente comentario a la noticia del día. Asi, día tras día de mi estar en casa, me acostumbré a que siguieras leyéndome, ahora de adulta y tan vieja como tú, lo que de niña, siempre hacías, la prensa diaria.
Te fuiste mi viejo, y dejaste en todos el vacío mayor, ese que no se sabe cómo definir, ni explicar, pero que se siente tan adentro y tan de alma, que pareciera cortara como un fino bisturí. Mi mamá, tan pequeña ahora, tan débil, te espera como si hubieras salido de viaje para Cabimas o Mérida, fueron sesenta y dos años juntos en un matrimonio donde ella era esa sombra luminosa que te seguía, que te tuvo como su pilar y guía. Mi hermana, llora y sonríe con pena, va a tu habitación y te busca en cada detalle, tenías un mundo en ese espacio tan tuyo. Mi sobrina, quien te cuidaba ya como a un niño grande, lo quiere todo y luego no sabe qué hacer con tanto y vuelve sobre sus pasos, acariciando tu ropa. Mi hermano, ha acomodado todo, buscando esos papeles que siempre hay que buscar sin saber cuáles son, encontrándote en cada rincón donde dejabas tu historia.

Y yo, yo no sé ni cómo siento, sólo sé que en este momento escribo con los ojos llenos de llanto…

Como a cada rato, en los últimos tiempos repetías este fragmento, como yo tantas veces, te lo repito, bajito, para que no te despiertes, asustado y temeroso:

“Ningún hombre es, en sí, equiparable a una isla; todo hombre es, en sí parte de un continente; es una porción de la tierra firme.
Cuando el mar se lleva un terrón, como cuando se deshace un promontorio, Europa se disminuye.
Lo mismo pasa cuando se llevan a uno de mis amigos. –La muerte de todo hombre me disminuye, porque yo soy una parte de la humanidad.
Por eso, no mandes nunca a preguntar Por quién doblan las campanas: ¡ están doblando por ti ¡
John Donne


Papá, desde donde estés…¡bendición!
Ovidio Antonio Mansilla Serjal, falleció el 29 de febrero de 2008, a las 12:00meridiem.
Migdalia B. Mansilla Rojas, su hija, murió un mucho ese día con él.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Te acompaño en los sentimientos Mig.

Fanny

Hecha de silencios dijo...

La orfandad desconocida de instala para siempre en tu vida
Un nuevo modo de sentir dolor,
Como si ya no hubieses sufrido en tantos modos este sentimiento
Pero la orfandad es el comienzo de un nuevo aprendizaje de vida
Una renovación de valores y sentimientos únicos,
Gigantes y eternos, porque desde ayer quedaran para siempre en ti
Y sin embargo, te ayudaran a vivir.
Es cierto que se pierde el árbol que protegió nuestra vida
Pero no hay nada mas fuerte en ese árbol que su raíz y es con ella que te quedas…Luego, está el instinto de sobrevivir y los razonamientos de las viejas señoras que por estos días rondaran tu casa y tu oración: “Ahora tienes toda una vida para recordarlo y venerarlo” “ahora será un ángel que velara por todos” “ahora estás mas cerca de Dios” Y yo, pobre mortal a quien la orfandad toco temprano en los dos pilares que me dieran vida, solo puedo decirte desde el mas sincero sentimiento:
¡Te quiero! Y me duele no poder quitarle dolor a tu dolor.

Elba

Anónimo dijo...

Otra vez, LO LAMENTO DE VERAS!!!!
no soy capaz de decirte mas, pues nada de lo que diga aliviara tu pesar.


María Teresa Casas

Selva sombra dijo...

Corazon:

te llevo en mi cabeza a cada momento, en mi corazón a cada instante, se lo que pasó y lo que queda, lo poco y lo mucho. Lo tangible y lo intangible de ese tipo de despedidas controversiales y sicodélicas que nos vacían los brazos y nos colman el alma en un misterio de silencio contagioso. Está y comienza su viaje hacia la inmortalidad de tu recuerdo sublimado y justificador, va cabalgando sobre tu corazón en un acto de magia de amor inconsolable pero conformista, por lo inevitable. En medio de toda esta Maestría que he adquirido a precios altísimos en Universidades públicas y privadas, ejerzo el inconsistente ejercicio del consuelo que no te servirá de nada.
Un beso desde el medio del alma
Carmen

Anónimo dijo...

Mig de mi corazón,

es en este momento cuando las palabras me abandonan. Porque no alcanzan ni sirven para cubrir siquiera un poquito del dolor que sentís.

Sólo conformarte sabiendo que vivió feliz y muchos años, que lo tuviste, lo disfrutaste mucho. Que hiciste todo lo posible a tu alcance para que esté bien.

Y tampoco eso conforta, ni conforma, ni sirve, ni nada...

Nada... esa es la sensación... nada...

Pero sos fuerte, y vas a salir adelante, vas a dar batalla porque él también te lo enseñó. Y de eso nos nutrimos, de las enseñanzas que dejaron en nuestra alma.

Pese a la distancia y el extenso silencio de mi parte en los últimos tiempos, te quiero mucho hermana, y vaya mi abrazo de oso, que aunque sea seque una lágrima...

Besos desde mí.

Viviana

Anónimo dijo...

Gorda, qué bellas tus palabras para tu papá. Cuídame mucho a tu mami y a Idania, a quienes les mando un abrazo.Igual para ti

Magaly Rubio de Illaramendy

Anónimo dijo...

Mi querida amada y siempre presente prima, "BENDICIÓN" es para mi lo mas bello con que ser alguno ha podido expresar el amor y el sentimiento que ha guardado en su corazón, por su padre.
Sólo te digo, el nudo en la garganta que sentí, muy pocas veces me ha sucedido, te repito y no me cansaré de decirte que en tu corazón y mente, sólo existen sentimientos bellos y nobles, los cuales sabes muy bien narrar.

Besos y abrazos., tu primo
Italo Guanipa.

Raiza dijo...

Un caballero recorriendo la inmensidad. Las palabras, las oraciones, el llanto, la tristeza, la melancolía, la alegría de haberlo tenido...le sirven de alfombra; su tenacidad y gallardía marcan el consuelo de quienes desde este lado de la vida lo extrañamos. Buen viaje, saludos para mi caballero, para nuestra gran amiga Alida, para mamá; viven en nuestros corazones y los amamos desde el fondo del alma. Gordita, por siempre amiga.